Los caballeros medievales en el Arte está bajo Licencia Atribución-No Comercial-sin Derivadas Licencia Creative Commons

lunes, 18 de noviembre de 2013

Partes de la armadura del siglo XV


Las partes de la armadura.

A propósito de un San Jorge del Museo Diocesano de Cuenca.
 
 

Quiero aprovechar esta escultura de San Jorge con el dragón, del Museo Diocesano de Cuenca, de la segunda mitad del siglo XV para señalar en ella algunas partes de la armadura.

Durante la segunda mitad del siglo XV se impusieron dos tipologías algo diferenciadas de armaduras:

-      La armadura gótica alemana y

-      La armadura milanesa, o italiana.

Aunque no vamos a comentar ahora las diferencias entre cada una de ellas, sí que hay que tener en cuenta que por sus relaciones artísticas, culturales y comerciales, la Península Ibérica estuvo, sobre todo, bajo el área de influencia italiana.

Tendremos ocasión de ver, también en sucesivas entradas, como los talleres de armeros se adaptaban a las preferencias o modas de las diferentes regiones, por lo que las armaduras peninsulares tendrán ciertas características especiales u originales según épocas y zonas.
 
 
                                  

 La armadura peninsular de influencia italiana  de la segunda mitad del siglo XV consta de una coraza para proteger el tórax, dicha coraza está formada a su vez por el “peto” que protege la zona anterior del pecho y el “espaldar” que se encarga de proteger la espalda del caballero.

En la parte superior derecha del peto se situaba el ristre, una pieza metálica que sobresalía para servir de apoyo a las cada vez más pesadas lanzas.

Para sujetar el ristre solía haber tres o cuatro “muelas” o resaltes de metal que sobresalían del peto, con un agujero central, por lo que mediante un pasador denominado “aguja” se podía colocar o retirar la pieza del ristre.
 
 

Como la zona baja del tórax podía ser una zona más vulnerable, ésta se reforzaba, en ocasiones, con una pieza anterior colocada desde la parte baja del peto y que subía hasta la parte media del tórax, llamado “sobrepeto o pancera”.

Normalmente la unión entre el peto y sobrepeto se podía hacer mediante una correa, lo cual además permitía regular la colocación del sobrepeto según la altura del sujeto, pero posteriormente se fue imponiendo el uso de un remache en la parte superior del sobrepeto, mientras que en otras ocasiones aparecen tan firmemente unidos que parecen casi soldadas.

En el espaldar también podía llevar una protección complementaria similar en su parte baja, denominado “sobreespaldar”, igualmente ajustada mediante una correa o remache.
 

 
Para favorecer los movimientos de flexo-extensión del sujeto la coraza no solía cubrir todo el tronco, por este motivo se complementaba con el “faldaje”, formado por anchas launas de metal unidas entre sí que se unían al peto formando la “sobrebarriga”, y que protegían como su nombre indica la zona baja del abdomen, a la vez que su disposición aumentaba la movilidad del caballero en esta zona.

Estas launas se continuaba en la zona del espaldar formando el “guardarrén”, cuyo nombre indica su uso: protección de la zona renal o vacíos.

Las escarcelas, pendientes de la sobrebarriga, mediante correajes protegían el nacimiento de los muslos, y en muchas ocasiones también podía haber escarcelas laterales o incluso posteriores. El tamaño y disposición de las mismas podía ser variable.
 
El barbote o gorjal era una pieza que protegía el cuello y parte de la cara del hombre de armas, y que se sujetaba por unas correas que pasaban por detrás del cuello.  
 
 

 
 
La cara externa de codales y rodilleras estaba protegida por una prolongación metálica denominada "navaja"; mientras que los guanteletes de esta escultura siguen también la moda italiana.
 
Finalmente comentar que la armadura representada en esta escultura podría fecharse a partir de  la segunda mitad del siglo XV, y con más probabilidad en el último tercio del siglo XV.

En sucesivas entradas se irán comentando más detalles de las partes de las armaduras y su uso, así como de su terminología.

Espero que os haya resultado interesante.

 
Fuentes:

DE LEGUINA, Enrique, Glosario de voces de armería, Madrid, 1912

CONDE VIUDO DE VALENCIA DE DON JUAN, Catálogo Histórico-descriptivo de la Ral Armería de Madrid, Madrid, 1898.

4 comentarios:

  1. nos encanta la brevedad de las entradas y las magnificas fotografías, pero lo que mas nos gusta es saber lo que habrás disfrutado paseando y visitando a caballeros profundamente dormidos y hoy algo mas despiertos gracias a ti, a papa le hubiera gustado, en Guadalajara vimos muchos sepulcros en alabastro de estos caballeros esperando ser despertados

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Angela, hola Piti, me ha alegrado mucho vuestro comentario; es verdad que está siendo una experiencia muy gratificante recopilar detalles de todos estos caballeros, que efectivamente pasan muchas veces desapercibidos en nuestras iglesias y museos.
      Guadalajara es una ciudad preciosa, estuve hace un tiempo y fotografié algunos caballeros, pero tengo ganas de volver para visitar más sitios. Hasta pronto!!!

      Eliminar
  2. Te animo a que sigas con este trabajo tan maravilloso que haces. Te sugiero a la vista de este artículo del caballero de Sant Jordi, que tomes fotos de más esculturas parecidas para compararlas entre ellas. Recuerdo que en la casa botínes en León hay una escultura de Sant Jordi encima la puerta. Un abrazo, Roger.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Roger, me alegro de que te esté gustando el blog; tu idea me ha parecido muy buena, hay dos santos "armados" por excelencia: Sant Jordi ( San Jorge) y San Miguel, cuyas pinturas y esculturas se van repitiendo durante toda la Edad Media. Voy a hacer esa comparativa, muchas gracias por tu comentario.

      Eliminar